Rabino Mordejai Gazit – Parashat “Shmot”: La fuerza para ser redimidos – Shavei Israel/Beit Haanussim

In: http://casa-anusim.shavei.org/2017/01/17/la-fuerza-para-ser-redimidos/

“Y estos son los nombres de los hijos de Israel que llegan a Egipto, a Yakov y toda su casa”

Es necesario aclarar por qué comienza así el libro de Shmot. La Torá ya nombró a los descendientes de Yakov en la parashá de Vaygash, ¿por qué decide volver a nombrarlos y solo en forma general?, ¿por qué no pone los nombres de los descendientes como hizo en Vaygash?

¿Y por qué comienza la parashá con Y? ¿Cuál es su relación con el libro de Bereshit?

Más aún, ¿por qué dice a Yakov y no Yakov?

Para poder responder a estas preguntas, comenzaremos con un midrash sobre Abraham Avinu, el cual relata que cuando D-ios le dice que su descendencia será esclava en Egipto, Abraham no pide que se cancele el mal decreto, como hizo con Sodoma y Gomorra, sino que acepta la decisión Divina.

De aquí, podemos comprender que en el exilio egipcio hay un gran secreto espiritual, el cual al develarlo, nos permitirá responder a las preguntas que hemos formulado respecto a la parashá.

Cuando D-ios vio que Abraham descubrió la fe a los tres años de edad y luego la publicó al mundo entero, decidió que sus descendientes recibirían el tesoro tan añorado, la Torá. Pero de Abraham salieron Ytzjak e Ishmael, solo Ytzjak era meritorio. De Ytzjak salieron Yakov y Esav, solo Yakov era meritorio. De Yakov salieron 12 hijos, todos tzadikim.

Sin embargo, para que la Torá se preserve y sea transmitida de generación en generación sin cambio alguno, era necesario enraizar la fe en D-ios en forma profunda, incluso en momentos de oscuridad y dificultad y desarrollar la capacidad de ayudarse unos a los otros en el exilio, con bondad y unión.

Y de hecho, como dice la parashá “y murió el rey de Egipto, y el pueblo de Israel suspiró del trabajo duro y gritó… y vio D-ios al pueblo de Israel…”. D-ios vio la fe mediante la cual gritaron y su confianza en él y asimismo vio que son un pueblo unido, y decidió redimirlos.

Pero la pregunta es, ¿cómo es posible que estando sumergidos en 49 niveles de impureza llegaron a una fe tan grande hasta que fueron meritorios de ser redimidos? ¿Y cómo lograron preservar tal unión?

Y es por esto, que la parashá comienza con el versículo citado y dice a Yakov en lugar de Yakov, porque lograron todo esto gracias a Yakov, quien les inculcó las mitzvot y las buenas acciones.

Y la unión la heredaron de los hijos de Yakov, como dice la Torá, “el alma que llegó a Egipto, setenta”, diciendo que a pesar que eran 70, estaban completamente unidos.

Esto es lo que la Torá nos viene a enseñar, que a pesar de que se encontraban en un nivel espiritual muy bajo, de todas formas las raíces eran fuertes, los grandes patriarcas, y de ellos mamaron la fuerza para elevarse, así como lo hicimos en el resto de los exilios.

Y esto, también nos ayuda a responder el por qué la parashá comienza con Y, señalando que la continuidad del pueblo de Israel se establece y basa en los patriarcas y las 12 tribus del libro de Bereshit, donde los mismos establecieron la esencia del pueblo de Israel.

Esta esencia no se ha perdido, y dentro de cada uno de nosotros se encuentra la fe absoluta y el amor por el prójimo.