Rabino Moshé Bendahan – Parashá “Vayikrá”

O Rav Moshé Bendahan, Grão-Rabino da Comunidade Judia de Madrid

Con esta parashá comienza el tercer libro de la Torá, en el que se describen los servicios que se realizaban en el Tabernáculo, y posteriormente en el Templo.

El Tabernáculo era el lugar donde residía la Presencia Divina, siendo un lugar de máxima santidad.

Desde el Kódesh Hakodashim, que era donde se encontraba el Arca y los Querubines se proyectaba la Presencia Divina a todo el Tabernáculo.

Si tuviéramos que determinar qué tipo de trabajo espiritual se realizaría en el Tabernáculo que se inauguró el uno de nisán 2449, pensaríamos que sería un lugar consagrado al estudio, la oración, la meditación o un lugar para que la persona pudiera concentrarse en su relación más importante con D-s. Sin embargo, la parashá de Vayikrá describe las ofrendas animales y vegetales que realizaban en el Tabernáculo.

Nos cuesta trabajo entender cómo en un lugar tan sagrado, y de tanta intensidad de Luz Divina se podían realizar ofrendas animales.

Maimónides, explica que una de las formas de curar la hepatitis era haciendo que la persona se acueste, y sobre el ombligo se coloque una paloma blanca. La paloma muere y se coloca otra, y así sucesivamente hasta que llega un momento en que una de las palomas que se coloca no muere, y la persona queda curada completamente.

Hoy en día en Israel hay terapeutas que realizan esta práctica. Podemos aprender de este ejemplo, como un ave puede servir para curar a un ser humano de una enfermedad, y bajo este principio vemos que el animal también puede realizar una acción a favor del Hombre.

La Torá nos enseña que la ofrenda nos puede liberar de toda esa carga negativa que se ha generado como consecuencia de las transgresiones.

El procedimiento era que el transgresor traía un animal, apoyaba sus manos sobre él y en el momento que el Cohén lo degollaba, el pensamiento que tenía que tener era que el transmitía al animal toda esa carga negativa. Cuando el Cohén degollaba al animal, la energía vital del animal (nefesh) se elevaba y servía de soporte para elevar toda la carga negativa que en ese momento el transgresor transmitía al animal.

Maimónides escribe que “…el Mundo se mantiene por el mérito de las ofrendas…”.

Por nuestra lógica racional no podemos entender cómo se puede realizar un trabajo espiritual a través de las ofrendas, pero tenemos que tener la seguridad que si la Torá nos ordenó este tipo de trabajo espiritual, es porque había un secreto muy grande en ello, y este es el motivo de que incluso, hoy en día, hayan comunidades que en el día de Yom Kipur hagan Kaparot, degüellan aves como expiación, basado en este mismo principio acabado de explicar.

Shabat Shalom.