Curso Rápido de História Judia: La Travesía de Abraham

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crhjparte4_230x150-spAbraham dio origen a una nación de hebreos – un pueblo que vive “del otro lado”.


Hace más de cien años Mark Twain planteó una fascinante interrogante sobre los judíos:

Si las estadísticas son correctas, los judíos constituyen el uno por ciento de la raza humana. Son como una nebulosa partícula de polvo estelar perdida en la grandeza de la Vía Láctea. De acuerdo a esto el judío rara vez debería ser escuchado, pero se lo escucha, siempre se lo ha escuchado. Es tan destacado en el planeta como cualquier otro pueblo y su importancia comercial está desmesuradamente fuera de proporción respecto a la pequeñez de su volumen. Su contribución a la lista de grandes nombres en literatura, ciencia, arte, música, finanzas, medicina y estudio abstracto también están fuera de proporción respecto a la debilidad de sus números. Ha luchado de una manera excepcional en el mundo, en todas las épocas; y lo ha hecho siempre con las manos atadas.

Todas las cosas son mortales excepto el judío, todas las otras fuerzas pasan, pero él permanece. ¿Cuál es el secreto de su inmortalidad? (1).

La respuesta a esta pregunta puede encontrarse en los remotos comienzos del pueblo judío, en las primeras historias de la Biblia.

Como mencionamos antes, la historia es una guía para el futuro. Las primeras lecciones de la historia judía revelan un patrón, por eso tenemos que poner especial atención a todo lo que ocurrió en este período de tiempo y a sus personajes. Así como esas primeras historias son el prototipo para los eventos futuros, también los primeros protagonistas en Génesis son el modelo de la naturaleza colectiva del pueblo judío a través de la historia.

Si este es el caso, entonces, de acuerdo a la perspectiva judía, el personaje bíblico más importante de entender es Abraham. Por esto yo lo llamo “el prototipo judío”. Él personifica todas las características de la “personalidad judía”. Sus fuerzas, su misión, iniciativa e idealismo están reflejados en todas las generaciones de judíos que le siguieron (2).

Fue seguramente uno de los más grandes buscadores de la verdad de todos los tiempos. También famoso por su bondad y hospitalidad (3). Pero el atributo que probablemente más sobresale y que epitomiza realmente la esencia de lo que fue Abraham, y por consiguiente de lo que es el pueblo judío, es la motivación. Mantenerse aislado en contra de todo el mundo por miles de años, dedicarse – con absoluta convicción – a la causa máxima de perfeccionar el mundo, requiere un carácter muy fuerte. La motivación es un rasgo característico de la personalidad de Abraham y vemos su manifestación en cada generación judía. Desde Abraham en adelante, vemos este idealismo – una motivación inquebrantable de “cambiar el mundo” – en la personalidad colectiva judía.

Es por esta motivación que los judíos han sido históricamente extremadamente competentes y han estado a la vanguardia de casi todo avance, causa o movimiento social importante en la historia mundial (los judíos no sólo han sido premiados con un número desproporcionado de premios Nobel por sus contribuciones intelectuales, sino que han liderado movimientos tales como el comunismo, el socialismo, el feminismo, los derechos civiles, los sindicatos laborales, etc. (4).

El profesor de filosofía social Ernest Van den Haag resalta:

Ante la petición de enumerar una lista de los hombres que más han dominado el pensamiento del mundo moderno, muchas personas eruditas nombrarían a Freud, Einstein, Marx y Darwin. De estos cuatro, sólo Darwin no fue judío. En un mundo donde los judíos son sólo un pequeño porcentaje de la población, ¿Cuál es el secreto de la desproporcionada importancia que los judíos han tenido en la historia de la cultura occidental?… Los judíos han inventado más ideas y han hecho que el mundo sea más comprensible por más tiempo y para más gente que cualquier otro grupo. Lo han hecho indirectamente, siempre involuntariamente y ciertamente no de manera concertada, pero no por eso de manera menos perceptible… los judíos continúan sintiendo el yugo, la tarea y la misión moral de ser judíos – de mantenerse como tales y, para sorpresa, ser despreciados y a veces odiados por el resto del mundo, de negarse a convertirse en otra cosa… los judíos se pueden autodenominar humanistas, o ateos, socialistas o comunistas… incluso pueden detestar el judaísmo y hasta negarlo en términos científicos. Pero rara vez se niegan a llevarlo… No renuncian a ser judíos incluso cuando tratan conscientemente de hacerlo, cuando cambian sus nombres, se casan con no judíos y hacen todo para negar su judaísmo. A pesar de todo se mantienen conscientes de esto y, aunque lo repudien, se aferran a él; lo pueden reprimir, pero lo manifiestan sintomáticamente. La consciencia de su judaísmo es compartida por otros simplemente porque su negación es muy ambivalente. Inconsciente o no, al menos una parte de todo judío no quiere desistir de su judeidad (5).

La respuesta a la pregunta de Van den Haag yace en el entendimiento de la personalidad de Abraham.

Patrones Para el Futuro

Si la Biblia es nuestro paradigma de historia judía y si Abraham es el modelo para las futuras generaciones judías, entonces debemos prestar especial atención a las primeras descripciones de Abraham en el libro de Génesis. Examinando solamente las primeras oraciones en Génesis 12, podemos identificar muchos patrones radicales y únicos que caracterizarán toda la historia judía futura.

Dios le dijo a Abram, “Sal de tu tierra, de tu lugar de nacimiento y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré” (Génesis 12:1).

Sabemos que la Biblia no es como los escritos de Charles Dickens. A él le pagaban por palabra, y podía ser tan locuaz como quisiera. Dios es exactamente lo opuesto. En lugar de llenar el texto de la Biblia con páginas de detalles y trivialidades, la narrativa está limitada al mínimo esencial de información relevante que necesitamos saber. Entonces la pregunta que debemos hacer es: ¿Por qué Dios, Quien escatima tanto las palabras en toda la Biblia, repite esta orden tan enfáticamente? “Sepárate por completo, no sólo de tu tierra, sino de tu lugar de nacimiento y de la casa de tu padre”.

Si creciste en una casa específica por un cierto tiempo, ese lugar siempre será un hogar para ti. Cuando piensas en tu casa, no importa dónde hayas vivido después y cuán cómodo hayas estado, siempre pensarás en ella como tu hogar. Hay una conexión muy profunda. Entonces Dios le dijo a Abraham: “Sepárate en el nivel emocional más básico”.

Más notable, desde una perspectiva macrocósmica e histórica, Dios está diciéndole a Abraham, y por consiguiente al pueblo judío: “Aléjate completamente y ve en una dirección diferente”.

Dios está embarcando a Abraham en una travesía que no es simplemente física, es una travesía a través de la historia que será diferente a la de cualquier otra persona. Abraham se va a convertir en el padre de una nación única con un destino único. “…una nación que permanece aislada y no es reconocida entre las demás” (Números 23:9). Como ya mencionamos, vemos que este concepto de los judíos como una nación única se manifiesta en el doble estándar que se le aplica constantemente a Israel hoy.

Este es el primer aspecto único de la historia judía.

En esta primera oración vemos que Dios no sólo le ordena a Abraham dejar su tierra natal, sino ir a un pedazo de tierra en particular que más adelante sería conocido como la Tierra de Israel. Esta es la primera promesa de tierra a Abraham y a sus descendientes. Desde este punto en adelante veremos que hay una relación especial entre la Tierra de Israel y los judíos, y ese es el segundo aspecto único de la historia judía. Abordaremos esta relación en más detalle en el próximo capítulo.

El tercer aspecto único de la historia judía lo vemos en el siguiente versículo:

Te convertiré en una gran nación, te bendeciré y haré tu nombre grande, y serás una bendición”. (Génesis 12:2).

Este versículo expresa la promesa de que Dios estará activamente involucrado en la historia judía: “Te convertiré…”

En el siglo 17, cuando Luís XIV le pidió a Blaise Pascal, el gran filósofo del iluminismo francés, una prueba sobre la existencia de lo sobrenatural, él respondió: “El pueblo judío, su Majestad”. ¿Por qué? Porque conocía la historia judía y se dio cuenta de que para sobrevivir hasta el siglo 17 el pueblo judío violó todas las leyes de la historia. ¡¿Puedes imaginar lo que diría ahora viendo que los judíos llegaron al siglo 21?! La historia judía es un fenómeno sobrenatural.

El pueblo judío nunca debería haber existido en primer lugar. Siendo Sara, la esposa de Abraham, estéril, el pueblo judío nunca debería haber comenzado. Abraham debería haber muerto sin hijos, y su misión habría muerto con él. Pero no fue así, ocurrió un milagro.

Muchos estudiosos y personalidades reconocidas se han dado cuenta que la historia judía es única y que viola todas las leyes de la historia. El profesor Nicolai Berdyaev (filósofo ruso, 1874-1948) escribe:

Su destino [el de los judíos] está demasiado impregnado de “metafísica” como para ser explicado ya sea en términos materiales o históricos… Su supervivencia es un fenómeno misterioso y admirable que demuestra que la vida de este pueblo está gobernada por una predeterminación especial… La supervivencia de los judíos, su resistencia a la destrucción, su resistencia a condiciones absolutamente peculiares y el rol desventurado que jugaron en la historia, todo esto apunta a las particulares y misteriosas bases de su destino… (6).

De esta manera, aprendemos que el pueblo judío nació de manera milagrosa y sobrevivió durante toda la historia de manera milagrosa, dejando atrás incluso a los imperios más poderosos.

Las cosas que les ocurren a los judíos no les ocurren a otros pueblos. Esto es porque los judíos son una nación con una misión única, con una historia única –una nación cuyo rol es tan esencial que no se les permite desaparecer.

Vivir por 2.000 años como una nación sin una tierra propia no es normal. Es único en la historia humana. Restablecer como tierra natal el lugar que fue tuyo hace 2.000 años no es normal. No tiene precedentes en la historia humana.

El cuarto aspecto único de la historia judía es encontrado en la segunda mitad de la misma oración: “…y serás una bendición”. La pequeña nación judía, que nunca debió haber existido, y que ciertamente no debió haber sobrevivido, impactará profundamente a toda la humanidad. Este punto se refiere a lo que ya fue mencionado: la misión única de Abraham y sus descendientes como “una luz para las naciones” (7). Más de 3.700 años después del nacimiento de Abraham, no cabe duda que el mundo ha sido bendecido profundamente por los judíos. En palabras de John Adams, el segundo presidente de los Estados Unidos:

Insisto en que los hebreos han hecho más para civilizar a los hombres que cualquier otra nación… Son la nación más gloriosa que jamás haya habitado esta tierra… Le han dado la religión a tres cuarto del globo y han influenciado los aspectos de la humanidad en mayor medida y más alegremente que cualquier otra nación, antigua o moderna (8).

Puedes ver el impacto increíblemente positivo que los judíos han tenido en el mundo. El más básico de todos es que los judíos han aportado los valores que ahora están relacionados con la democracia – que provienen de la Torá – el respeto por la vida, la justicia, la igualdad, la paz, el amor, la educación, la responsabilidad social, etc.

Y número cinco:

Bendeciré a los que te bendicen y maldeciré a los que te maldicen, y a través de ti bendeciré a todas las familias de la tierra” (Génesis 12:3).

Aquí, Dios le está diciendo a Abraham que él y sus descendientes – los judíos – estarán bajo Su protección. A los imperios, las naciones y los pueblos que son buenos con los judíos les irá bien. A los imperios, las naciones y los pueblos que son malos con los judíos les irá mal. Y el mundo entero será cambiado por el pueblo judío.

Este es uno de los patrones más grandiosos de la historia. Literalmente, puedes graficar el apogeo y la caída de casi todas las civilizaciones en el mundo occidental y en el medio oriente: España, Alemania, Polonia, América, Turquía, etc. en base a cómo trataron a los judíos (irónicamente, la mayoría de las naciones han tratado a los judíos tanto bien como mal. Es un modelo repetido a menudo, en el que los judíos primero son invitados a un país y luego son perseguidos y expulsados del mismo). Veremos este patrón una y otra vez a medida que avancemos en la historia de los judíos en la diáspora.

Por cierto, parte de este fenómeno no es tan sobrenatural, porque si tienes un grupo de gente viviendo dentro de tu país – un pueblo educado, motivado, dedicado, leal, creativo y con buenas conexiones – y eres bueno con él y le permites participar y contribuir de un modo significativo; tu país se va a beneficiar. Si exprimes a ese pueblo y lo expulsas, vas a sufrir la caída económica. Pero, por supuesto, hay mucho más. En las palabras de Thomas Newton (1704-1782), el obispo de Bristol:

La preservación de los judíos es realmente uno de los actos más indicativos e ilustrativos de los actos de la Providencia Divina… y qué sino un poder sobrenatural pudo haberlos preservado de tal manera, como ninguna otra nación sobre la tierra ha sido preservada. La providencia de Dios es tan destacable en la destrucción de sus enemigos como en la preservación del pueblo judío… Vemos que los grandes imperios, que en su momento dominaron y oprimieron al pueblo de Dios, todos terminaron en la ruina… Y si tal ha sido el final fatal de los enemigos opresores de los judíos, que sirva como una advertencia a todos los que en algún momento, o en alguna ocasión, están por elevarse y comenzar su persecución (9).

Entonces tenemos un patrón final – el apogeo y la caída de las naciones e imperios dependerá directamente de “cómo traten a los judíos”, lo que es una idea impresionante y que claramente se puede demostrar en la historia humana.

De estos tres versículos en Génesis vemos los patrones fundamentales claves de toda la historia judía.

La travesía de Abraham es el paradigma. Su vida personal y la vida de sus descendientes inmediatos van a ser una mini versión, un microcosmos, de lo que es la historia judía.


Notas:

(1) Mark Twain, The Complete Essays of Mark Twain (New York: Double Day: 1963) 249.

(2) El Talmud (Shabat 97a) discute este concepto y utiliza la frase hen maminim benei maminim, “Ellos (los judíos) son creyentes hijos de creyentes”. El primer creyente es por supuesto Abraham. Él transmitió a sus hijos una especie de herencia genética – un impulso y una intensidad espiritual que siempre han caracterizado al pueblo judío.

(3) Ver Talmud Sotá 10b para una explicación de cómo Abraham utilizó la hospitalidad como una herramienta para que la gente regresara a Dios.

(4) “Desproporcionado” es, en realidad, una definición insuficiente. Toma prácticamente CUALQUIER caso en la historia moderna (el comunismo, el socialismo, los derechos de las personas de color, el anti-segregacionismo, los gremios laborales, la anti-globalización, los Estudiantes para una Sociedad Democrática, el feminismo, etc.), y si no fue fundado por los judíos (quienes representan sólo un cuarto de un uno por ciento de la población mundial) está, en su gran mayoría, dirigido por judíos. La explicación de este fenómeno es que nada está tan cerca de la misión original de Abraham: perfeccionar el mundo. Esto también explica por qué hoy tantos judíos, aunque la gran mayoría están desconectados de su herencia judía, siguen teniendo un alma judía altamente poderosa que los empuja a tener un impacto.

(5) Van Den Haag, Ernest, The Jewish Mystique (New York: Stein and Day, 1969): 13, 38-44.

(6) Profesor Nicolai Berdyaev, The Meaning of History (Londres, 1935) 86-7.

(7) Para una explicación más detallada de este impacto, ver mi libro: WorldPerfect – The Jewish Impact on Civilization (Mundo Perfecto – El Impacto Judío en la Civilización. Health Communications Inc. Deerfield, Florida, 2003).

(8) John Adams, de una carta a F. A. Van Derkemp, 1806.

(9) Allan Gould, ed. What Did They Think of the Jews? (Northvale, New Jersey: Jason Aronson Inc., 1997) 92-93.